La sabiduría bíblica hebraica y san Juan de la Cruz

Este artículo de Lola Josa, publicado en Estudis Romànics (vol. 48, 2026), aborda la presencia de la sabiduría bíblica hebraica en el pensamiento y en la obra mayor de san Juan de la Cruz, el Cántico espiritual. El estudio se sitúa en las fuentes intelectuales, exegéticas y espirituales que conformaron el horizonte cultural del carmelita.

El punto de partida lo encontramos en el ambiente universitario salmantino y en el humanismo castellano del siglo XVI, marcado por una intensa recuperación de la veritas hebraica: el estudio de la Escritura en sus lenguas originales, el recurso a la filología como vía de verdad y el contacto —directo o indirecto— con métodos exegéticos procedentes del judaísmo rabínico y de la cábala medieval.

El artículo muestra cómo este humanismo español, singular dentro del Renacimiento europeo, se caracteriza por una atención privilegiada al Antiguo Testamento. En san Juan de la Cruz esto se traduce en un uso mucho más abundante de textos veterotestamentarios que neotestamentarios y en una arquitectura simbólica que remite al esquema de la Creación y a las emanaciones del Árbol de la Vida. No se trata de préstamos explícitos —imposibles en un contexto de vigilancia inquisitorial—, sino de una asimilación profunda, muchas veces silenciada por prudencia, que encuentra su expresión más acabada en el lenguaje poético.

Uno de los núcleos más sugerentes del trabajo es la reflexión sobre el lenguaje. En la espiritualidad hebrea, recuerda Josa, Dios crea hablando: la palabra no solo nombra la realidad, sino que la hace existir. De ahí la importancia mística de las letras, los sonidos y su dimensión performativa. El Cántico espiritual se comprende mejor desde esta concepción del lenguaje como lugar de la experiencia espiritual misma. La escritura, el canto y la alabanza participan del hacer divino, y el poema se convierte en una verdadera exégesis vivida del Cantar de los cantares.

El análisis del Cantar como «Santo de los Santos» —siguiendo la célebre afirmación de Rabí Akiva— permite a la autora adentrarse en cuestiones como la polaridad femenina y masculina en la vida intradivina, el simbolismo erótico como lenguaje teológico, el silencio como condición de posibilidad de la Palabra. Desde esta perspectiva, la experiencia mística sanjuanista aparece en continuidad estructural con una tradición que entiende la unión amorosa como imagen suprema de la relación entre Dios y la humanidad.

Especial atención merece la lectura que san Juan de la Cruz hace de la Biblia en romance, en particular de la llamada Biblia del Oso, traducción de Casiodoro de Reina (1569). El artículo contextualiza esta obra en el clima de persecución de la veritas hebraica, la prohibición de las traducciones al romance y las tensiones entre distintas concepciones de la autoridad bíblica. La fidelidad de Casiodoro a los textos originales y su apuesta por una lengua viva explican, en parte, la afinidad con el lenguaje bíblico que respira el Cántico espiritual.

El trabajo concluye subrayando que el Cántico no puede entenderse adecuadamente sin tener en cuenta esta tradición hebrea del lenguaje, del silencio y del amor como fuerza unitiva. En él, la pregunta inicial —«¿Adónde te escondiste, Amado?»— resuena como eco directo del Cantar de los cantares y de la gran pregunta bíblica dirigida al ser humano: «¿Dónde estás?». La mística sanjuanista aparece así como una de las expresiones más altas de una sabiduría compartida, asumida y transformada poéticamente.

Ofrecemos a continuación el acceso abierto al artículo completo, para su lectura íntegra.

Referencia bibliográfica

JOSA, Lola (2026). «La sabiduría bíblica hebraica y san Juan de la Cruz». Estudis Romànics, 48, 109–123. Institut d’Estudis Catalans. https://doi.org/10.2436/20.2500.01.428


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