Alimentar el amor

2Teresas«Parece también como un fuego que es grande y, para que no se aplaque, es menester haya siempre qué quemar. Así son las almas que digo. Aunque fuese muy a su costa, querrían traer leña para que no cesase este fuego. Yo soy tal que aun con pajas que pudiese echar en él me contentaría, y así me acaece algunas y muchas veces; unas me río y otras me fatigo mucho».
Teresa de Jesús, Libro de la Vida 30, 20

«Dice santa Teresa que es necesario alimentar el amor. Cuando estamos en tinieblas, en sequedades, la leña no se encuentra a nuestro alcance; pero ¿no tendremos que echar en él al menos unas pajitas? Jesús es lo bastante poderoso para alimentar él solo el fuego; sin embargo, le gusta vernos echar en él algo que lo alimente. Es este un detalle que le agrada, y entonces arroja él al fuego mucha leña. A él nosotras no le vemos, pero sentimos la fuerza del calor del amor. Yo lo he visto por experiencia: cuando no siento nada, cuando soy incapaz de orar y de practicar la virtud, entonces es el momento de buscar pequeñas ocasiones, naderías que agradan a Jesús más que el dominio del mundo e incluso que el martirio soportado con generosidad. Por ejemplo, una sonrisa, una palabra amable cuando tendría ganas de callarme o de mostrar un semblante enojado, etc., etc.»

Teresa del Niño Jesús, Carta 143 a Celina, 23 julio 1893


7 respuestas a “Alimentar el amor

  1. Gracias por vuestros comentarios. Hoy leía una frase sobre el amor aplicada a Teresita que comparto aquí:«La santidad es mucho más el fruto de la receptividad y del abandono, que del celo y la aplicación. O más exactamente: la aplicación y el esfuerzo son condiciones indispensables, pero nada más. Lo esencial llega como un don. En la tradición cristiana esto se llama gracia» (Han Fortmann).

    1. No tengo muy claro de qué entendemos por santidad. Si es la proximidad real a Dios de una persona, eso es inescrutable. Si es un estatus concedido por la Iglesia a determinadas personas, entiendo que es una garantía de vida ejemplar, pero incluso en eso somos limitados. Las vidas de santos pueden ser realmente útiles, y hay muchos testimonios de conversión a través de estas biografías, aunque es difícil separar lo sentimental de lo real, incluso muchas veces, la realidad del mito… Vamos a suponer que todos los canonizados están con Dios… que lo son casi todos los que están… también es más cierto que ni mucho menos están todos los que son… De Teresita (Santa) me quedo con dos frases que me atraen
      Para mi la oración es un impulso del corazón …
      Amar es darlo todo y darse uno mismo…
      Teresita estaba empeñada en no ser una santa a medias.

  2. La madurez de su entrega está directamente relacionada con la gracia de la comprensión sobre el amor del Señor “que se revela lo mismo en el alma más sencilla que no opone resistencia alguna a su gracia, que en el alma más sublime.” “Lo propio del amor es abajarse (B20v)”.

    1. Gracias Héctor y de acuerdo: El amor es esencia en la sencillez verdadera y el fondo escondido de la verdadera grandeza.

    2. No hay contraposición entre el alma sencilla y la sublime, pues que un alma -sea como sea- no oponga resistencia alguna a su gracia, ya me parece de por si bastante sublime.

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